Contesta los WhatsApp de tu negocio a las diez de la noche, un domingo, en pleno feriado. Sabe tus precios, sabe qué tenés en depósito, arma el presupuesto y te pasa el pedido. Cuando no puede resolver algo, te lo pasa a vos con todo el contexto.
15 días de prueba · 50 conversaciones · sin tarjeta
Tu cliente pregunta por WhatsApp a las 22:47. Si a las 8 de la mañana le contestás «sí, tenemos», ya compró en otro lado. Y durante el día, el vendedor que atiende el mostrador deja al cliente que tiene enfrente para responder «¿tenés caño de 32?» por vigésima vez.
Karai atiende a cualquier hora, todos los días. No es un menú de opciones: entiende lo que le escriben y contesta con datos reales.
Precio, stock, si hay envío, si aceptan transferencia. Se las lleva todas y le deja a tu vendedor la parte que necesita una persona.
Cuando el cliente se decide, el presupuesto ya está hecho con tu formato, y a vos te llega el aviso con el detalle de la venta.
La diferencia está en lo que sabe. Karai consulta tu catálogo antes de hablar: cada precio y cada disponibilidad que dice salieron de tu sistema, no de un texto que alguien cargó hace seis meses.
Producto, precio y stock reales. Si no hay, lo dice — y te avisa que alguien lo está buscando.
Subís un presupuesto tuyo en PDF o Word y toma ese modelo, con tu logo y tu RUC. El IVA se desglosa como corresponde: 10 %, 5 % o exentas.
Ante un pedido de descuento, un reclamo o algo que no puede resolver, escala a una persona con el resumen de lo hablado.
Las cargás una vez y las envía cuando el cliente pregunta cómo es lo que está por comprar.
Por correo, por WhatsApp, o creando el pedido directamente en tu Odoo. Los tres a la vez, si querés.
Le ponés nombre, le decís cómo tratar al cliente y qué contestar en los casos que te importan. Entiende jopara.
La misma conversación, el mismo criterio y los mismos precios en todos los canales. Y una sola bandeja para tus vendedores.
Creás la cuenta y ya tenés el chat funcionando en tu sitio. Conectar WhatsApp o tu ERP viene después, cuando ya lo viste andar.
Subís tu catálogo en una planilla, lo cargás a mano, o simplemente le escribís en una caja de texto qué vende tu negocio. Con eso ya contesta.
Copiás una línea y el chat queda en tu sitio. WhatsApp, Messenger, Instagram y correo se conectan desde el panel, cada uno con su botón de probar.
Cada conversación queda en la bandeja, con lo que consultó y por qué escaló. Ahí ajustás sus instrucciones, el descuento máximo y desde qué monto te pasa la venta a vos.
Lo que cambia es de dónde saca la verdad sobre tus precios. Cuanto mejor conectado, más puede hacer solo.
| Si sos… | Cargás lo que vendés… | Karai puede… |
|---|---|---|
| Un servicio, uno o dos productos contador, inmobiliaria, taller |
Escribiéndolo en una caja de texto | Informar precios, registrar la oportunidad y avisarte de cada consulta |
| Un comercio con catálogo ferretería, corralón, repuestera |
Con una planilla o desde el panel | Todo lo anterior, más cotizar y mandar el presupuesto en PDF |
| Una empresa con Odoo | Conectando tu Odoo 19 | Todo, con el precio y el pedido calculados por tu propio Odoo |
| Una empresa con otro sistema | Describiendo tu API, sin programar | Lo que tu sistema exponga: si no tiene consulta de stock, no afirma disponibilidad |
Es tan importante como lo que sí hace, y preferimos que lo sepas antes de pagar y no después.
Se cobra por conversación con actividad del agente en el mes, no por mensaje ni por vendedor. Una conversación que dura tres días es una.
15 días para ver si te sirve.
Servicios, uno o dos productos.
≈ USD 33 · IVA incluido
Catálogo y varios vendedores.
≈ USD 92 · IVA incluido
Con tu ERP conectado.
≈ USD 215 · IVA incluido
Las conversaciones de más se cobran a 1.500 Gs cada una. Cortarte el agente en el medio de una venta sería la peor manera de avisarte que llegaste al tope.
Con Bancard, en guaraníes, y el IVA ya está adentro del precio: lo que ves es lo que se debita. Sin tarjeta internacional y sin sorpresas al final del mes.
El plan gratuito tiene tope duro: al llegar a las 50 conversaciones el agente deja de responder solo y te pasa las conversaciones a la bandeja. Los planes pagos nunca se cortan.
Karai también se instala en la infraestructura de tu empresa —tu servidor, tu nube, donde sea— con un solo comando. Las conversaciones, los presupuestos y las credenciales de tu ERP no salen de ahí.
Nada de lo que hablan tus clientes viaja a un tercero, salvo el modelo de lenguaje que elijas.
Podés usar tu clave de Anthropic, Bedrock o Vertex y pagar los tokens directamente al proveedor.
De un vendedor con dos productos a un comercio con miles de mensajes por mes, sin cambiar de sistema.
Hasta 5.000 conversaciones por mes.
Hasta 15.000 conversaciones por mes.
Sin límite de conversaciones.
Las tres se pagan una sola vez, con IVA incluido, y las tres incluyen la misma puesta en marcha: instalación, conexión a tu ERP, carga del catálogo, tu plantilla de presupuesto, los canales y la capacitación de tu equipo. Lo único que cambia entre ellas es el volumen.
USD 990 por año sobre la licencia Base. Cubre las versiones nuevas, el soporte y los cambios que imponen terceros —cuando Meta cambia algo de WhatsApp, por ejemplo, hay que acompañarlo. Es opcional: si no lo tomás, tu instalación sigue funcionando con la versión que compraste.
Ponés tu propia cuenta de inteligencia artificial y tu propia cuenta de WhatsApp Business, y pagás lo que realmente usás, directo al proveedor. Nadie te cobra un intermediario por el consumo.
Por debajo de unas 3.800 conversaciones al mes —unas 128 por día— la suscripción te sale más barata que comprar la licencia. Recién arriba de ese volumen el servidor propio empieza a rendir. Escribinos con tu número de conversaciones y te decimos cuál de los dos te conviene: venderte una licencia que todavía no necesitás es mal negocio para los dos.
No. Podés arrancar escribiendo en una caja de texto qué vende tu negocio, o subiendo una planilla con tus productos. Conectar un ERP es la opción para el que ya lo tiene, y es lo que le permite a Karai cotizar con el precio y el stock exactos de tu sistema.
Le podés poner nombre, decirle que trate de usted o de vos, y adaptar cómo dice las cosas. Ante la pregunta casual la esquiva y sigue vendiendo. Pero si le preguntan derecho si es un humano, contesta que es un asistente. Preferimos decirte esto ahora y no que lo descubras con un cliente enojado.
Pasa la conversación a una persona y se lo dice al cliente con naturalidad. Tu vendedor la ve en la bandeja con todo el contexto: qué preguntó, qué precios consultó y por qué escaló. Cuando termina, se la devuelve a Karai con una nota de lo que resolvió, así el agente no contradice lo que se acordó.
Sí, y es lo primero que conviene configurar. Definís el descuento máximo que puede dar solo y el monto por encima del cual toda cotización pasa por una persona. Los dos límites se aplican en el código, fuera de sus instrucciones: no se los puede convencer con un mensaje.
Es una conversación con actividad del agente dentro del mes. No contamos mensajes —eso castigaría al que conversa más para cerrar la misma venta— ni conversaciones abiertas, que pueden durar meses.
Está incluido en tu plan: las conversaciones por WhatsApp cuentan igual que las de cualquier otro canal, y no te llega una factura de Meta aparte.
Lo que sí conviene que sepas: desde el 1 de octubre de 2026 Meta empieza a cobrar cada respuesta que sale por WhatsApp. Eso lo absorbemos nosotros, pero es la razón por la que ningún plan es ilimitado. El chat en tu sitio y el correo no tienen ese costo, así que si tu público también te escribe por ahí, te rinde más el plan.
Sí: hay un chat de demostración andando con un catálogo de ejemplo. Escribile como le escribirías a un negocio y mirá qué hace.
No hace falta que te registres para verlo funcionar. Escribile como le escribirías a cualquier negocio.